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Estudio de Prácticas Sexuales y Conciencia de Riesgo de Infección de Vih-Sida en un grupo de varones gays y bisexuales

Resumen de un trabajo aún en curso para ser presentado en el encuentro organizado por la Dirección de Sida del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires “Juntando Saberes”

Autores:

Dr. Ricardo Duranti - Médico Psiquiatra. Master en psicoinmuno-neuroendo-crinología. Educador sexual. Nexo A. C., Hosp. de Infecciosas Javier Muñiz, E-mail: rduranti@nexo.org

Dr. Sergio Maulen - Médico Infectólogo. Nexo A. C., Hosp. de Infecciosas Javier Muñiz,
E-mail: mailto:maulens@nexo.org

Lic. Rubén Marone - Lic. en Psicología (Clínica, Docencia e Investigación), Nexo A. C., Docente UBA (Ciencias Sociales y Filosofía y Letras), E-mail:  rmarone@nexo.org

Lic. Mario Chamorro - Lic. en Trabajo Social. Nexo A.C., Hospital Fiorito - Avellaneda,
E-mail: mchamorro@nexo.org

 

 

“!Triste época la nuestra!
Es más fácil desintegrar un átomo
que un prejuicio”. Albert Einstein.

Introdución

Este trabajo fue realizado en forma paralela al testeo serológico para VIH que lleva a cabo Grupo Nexo en su centro de salud en conjunto con el CNRS del Departamento de Microbiología de la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires y la Organización Panamericana de la Salud, cuyo target principal son las travestis y los varones de orientación homo y bisexual.

Marco Conceptual:

Al pensar en este trabajo, que venimos realizando desde inicios del 2000, partimos de la idea de que el establecimiento de políticas de salud preventivas implica dejar de considerar a los grupos en forma general (Los homos, Las mujeres, Los adolescentes, etc) que conllevan el peligro de caer en esencialismos que ocultan la realidad de las prácticas sino también estudiar a los diferentes subgrupos que si bien son atravesados por realidades sociales generales poseen realidades particulares y a modo de ejemplo podemos considerar las campañas preventivas realizadas en nuestro país donde todos los adolescentes son rubios, todos los gays alegres personajes asumidos con alto nivel socioeconómico,  todas las mujeres manejan su sexualidad en forma autónoma y las lesbianas no existen. Regis Debray dice que “mientras los objetos se globalizan, los sujetos se tribalizan” frase con la que no podemos menos que acordar si pensamos que en dichas campañas los grupos son tomados como objetos globalizados que responden a un imaginario cultural que desconoce la realidad de los sujetos quienes, tribalizados en subgrupos, corren para otro lado. Todo el mundo sabe del forro, pero la gran pregunta es por qué no se usa aún teniéndolo consigo y esto está en relación directa con la posición de los sujetos tanto en relación a sí como hacia los otros/as.

Y si bien existe una posición bastante generalizada, aunque no totalmente, y generalizadora en los trabajos epidemiológicos y de prevención que tienen como target a la comunidad homosexual de usar la expresión “hombres que tienen sexo con hombres (HSH o MSM en inglés)” hemos decidido no utilizarla ni en este ni en ningún trabajo realizado desde Grupo Nexo ya que nos parece que reducir las posibilidades de vinculación erótica que un hombre pueda tener tomando como objeto erótico a otro hombre en dicha expresión (HSH) no es más que una simplificación de la rica diversidad de las sexualidades, supuestamente homosexuales en este caso, donde una riquísima forma de vinculación queda reducida a una mera práctica dejando afuera toda la gama de posibilidades afectivas que implica la relación entre dos personas, del mismo o diferente sexo y/o género. Sería el mismo reduccionismo de pensar las formas de vinculación heterosexual como HSM o MSH... Los trabajos que usan esta expresión en sus títulos o abstracts caen luego en largas explicaciones tratando de resolver las contradicciones que se presentan o se ven obligados, cuando los trabajos tienen cierta rigurosidad a volver a las expresiones identitarias como travesti, gay, etc., además de caer en errores conceptuales como considerar a las personas transgénero  realizando elecciones de objeto indefectiblemente homosexuales, lo cual no se condice con la realidad y nos devuelve a un naturalismo de neto corte biologista al incluir, por ejemplo, a las travestis dentro del colectivo homosexual tomando como variable única el sexo biológico y negando los procesos identitarios realizados por las mismas producto de su conflictiva interacción con el cuerpo social y de un rico proceso de subjetivación.

Una de las mejores herramientas de prevención que existe para todo grupo focalizado, las llamadas minorías sexuales en el caso que nos ocupa, es el lograr un sentido identitario que les permita integrarse en grupos donde identificarse positivamente tanto a sí mismos como a las formas que adopte su sexualidad y las prácticas que de ella deriven.  La primera protección de toda persona es saber quién es y desde dónde se vincula ya que toda indicación de prevención necesita de un sujeto para realizarse.

 De la misma manera no consideramos el término homosexual adecuado para este proyecto como una variable a tener en cuenta más que para señalar una de las tres posibilidades de elección de objeto erótico sin aclarar si esta elección es permanente o transitoria, producto de una búsqueda conciente o una elección casual motivada por las circunstancias que al no repetirse no generarán la misma elección –a veces ni aún en el caso de que se dieran las mismas variables.

Por eso preferimos definir cada grupo en sí mismo y no a través de generalizaciones que ocultan prácticas concretas que son, en última instancia, las que deben ser evaluadas para que los resultados de un estudio epidemiológico tengan sentido proyectivo y útil.

Toda representación de sí que posee un sujeto se expresará por medio de conductas específicas lo que da lugar a una realidad que si bien es articulable e identificable con la de otros sujetos similares –constituyendo grupos identitarios-. no es pasible de ser considerada más que para ese momento dado ya que toda identidad es un aspecto mutable de los sujetos.

La orientación sexual es la atracción erótica y, eventual pero no necesariamente, afectiva de una persona hacía otra persona del mismo sexo, del opuesto o hacía ambos dándonos tres posibilidades electivas: la homosexual, la heterosexual y la bisexual.

 

La orientación sexual es diferente de la conducta sexual pues está referida a aspectos subjetivos y la conciencia de sí mismo por lo que las personas podrán o no expresar su orientación sexual en sus conductas.

La identidad sexual es el sentido interno que cada persona desarrolla sobre el ser sexuado, incluyendo cómo uno se identifica en términos de sexo, género, orientación sexual y posibilidades afectivas y vinculares.

Es diferente de la identidad genérica (o de género) que es la certeza que tiene cada persona de ser hombre o mujer considerándose que esta certeza ya se ha establecido entre los dos o tres años, cuando el/la niño/a reconoce -se identifica con- el género de sus padres, no sobre la base de las diferencias fenotípicas, sino en términos de sus atributos culturales masculinos o femeninos. El concepto fue introducido por Stoller en 1968 como “gender identity”, por eso la traducción correcta sería “identidad de género” que se adecua más a la intención de Stoller de establecer una distinción entre los datos biológicos del sexo que hacen objetivamente de un individuo un macho o una hembra y los psicosociales, que lo instalan en la convicción de ser hombre o mujer en un ámbito sociocultural dado.

Llamaremos, de acuerdo con lo explicitado:

  • Gay: persona cuya elección de objeto es homosexual pero tienen un largo camino recorrido en términos de coming out. Pueden definirse a sí mismos en relación a su sexualidad desde una visión positiva de la misma.
  • Homo: persona cuya elección de objeto es homosexual y que no necesariamente ha realizado un pleno recorrido en términos de coming out. Muchos tampoco logran necesariamente definirse a sí mismos como homosexuales.
  • Travesti: persona que realiza un pasaje de un género al otro por identificarse con la identidad de rol de género opuesta a la de su sexo biológico y que si bien pueden manifestar cierto grado de disforia sexual no desean cambiar su sexo genital.
  • Transexual: persona que realiza un pasaje de un género al otro por considerar que su identidad genérica corresponde a la del sexo opuesto al propio biológico y puede o no desear cambiar su sexo genital.

Como puede verse establecemos dos categorías diferentes en relación a la identidad sexual. Una a la que llamamos Homos (para no usar la palabra homosexual que reservamos para la orientación sexual) para personas que se reconocen -completamente o no- como homosexuales pero que presentan elementos fuertes de homofobia internalizada y ven solo parcialmente su sexualidad como algo positivo (estas personas constituyen el mayor número de consultas para admisión de psicoterapia en Nexo), mientras que la otra categoría a la que denominamos gays esta formada por aquellas personas que sí tienen una visión positiva de su sexualidad, son visibles en la mayoría de los espacios que frecuentan y tienen expectativas de desarrollar su vida afectiva con otro hombre.

Para el análisis de las prácticas sexuales se tendrá en cuenta si las mismas son "penetrativas" o "receptivas". Ambos términos surgen de la necesidad de determinar el rol de quien la practica, principalmente porque el riesgo que involucra puede ser diferencial (aunque esto no está probado sino que se han detectado covarianzas generales). Por otro lado, esta terminología se plantea como sustituta de la dicotomía "activo-pasivo" cargada de un importante componente social relacionado más con la expresión de género que con las prácticas propiamente dichas.

Impacto del trabajo:

Para evaluar el impacto de la campaña de prevención que se implementó para el trabajo de testeo serológico realizado con Facultad de Medicina tomamos el indicador prevalencia en los concurrentes de un test de Elisa encontrándose que el 38.1% (259 casos) lo hacía por primera vez. El 39.7% ( 269 casos) se había realizado un test en 1998 ó antes, y el 22,2% (151) durante el año 1999.

También tomamos en cuenta que el 96.2% de las personas concurrió a la segunda entrevista.

A partir de esto se puede inferir el éxito en cuanto a la sensibilización de personas que anteriormente no habían realizado el control serológico preventivo, por un lado, y la eficiencia de la convocatoria realizada para el grupo target cuando la misma es realizada con los códigos de pertenencia correctos..

Para evaluar el impacto de los métodos utilizados para realizar la convocatoria realizamos una medición de la concurrencia de las personas a lugares del "circuito" gay, encontrando que:

  •  el 50.3% no asiste a Bares Gays.
  •  el 72.1% no asiste a Cines Pornos.
  •  el 64.7% no asiste a Discos Gays.
  •  el 80.9% no asiste a Saunas.
  •  el 93.2% no ha mantenido relaciones sexuales en Gimnasios.
  •  el 79.3% no busca compañía sexual en espacios públicos.
  •  el 81.8% no practica sexo en Dark Rooms.
  •  el 88.5% no practica sexo en Baños Públicos.

Esto pone de manifiesto la importancia que han tenido para la convocatoria la publicidad gráfica (revista NX), y el "boca a boca" o "bola de nieve", ya que el 30.6% de las personas que asistieron no habrían tenido contacto directo con la convocatoria en bares y discos gays (tarjetería) ya que manifestaron no asistir nunca.

Se presentaron 60 varones heterosexuales (7.6% de las 791 entrevistas totales). Lo cual también informa sobre lo extensivo de la convocatoria y de la confianza depositada en las organizaciones involucradas en el estudio.

Metodología:

La recolección de datos se hizo a partir de la aplicación de un Inventario de Prácticas Sexuales relacionadas con la transmisión del vih-sida y Conciencia de Riesgo diseñado para tal fin. El mismo consta de cuatro partes:

  1. Datos personales
  2. Identidad y orientación sexual, hábitos de concurrencia a lugares gays, y frecuencia de realización de algunas prácticas sexuales "no convencionales".
  3. Vínculos y prácticas sexuales.
  4. Conocimientos sobre formas de transmisión vía sexual y conciencia de riesgo.

Los participantes del estudio asistieron al mismo en forma voluntaria a partir de los diferentes métodos de convocatoria empleados: mailing de Grupo Nexo, publicidad en la revista NX, tarjetas repartidas en pubs, discos y vía pública, entre otros.

Como intervención preventiva personalizada se utilizó el modelo que es considerado por los organismos internacionales como el más efectivo y que consiste en realizar dos entrevistas: una antes de la extracción de sangre y otra con posterioridad conjuntamente con la entrega del resultado. Ambas entrevistas fueron hechas por un orientador (counselor) perteneciente al mismo grupo de pertenencia (en este caso respecto de la orientación sexual) y capacitado tanto para dar toda la información necesaria respecto del vih-sida, manejar aspectos básicos de la sexualidad y para la conducción de dichas entrevistas.

Descripción general de la muestra:

Establecer el nivel de representatividad de una muestra de sujetos es una tarea compleja, y este estudio no es una excepción. Pero la particularidad de este estudio, como de otros que trabajan sobre el mismo universo de sujetos, presentan un problema adicional: la poca visibilidad de la población target.

En otras palabras, ¿qué parámetros podemos tomar para "distinguir" de la población total subgrupos respecto de la orientación sexual? No existen estadísticas completamente válidas que nos indiquen la proporción de personas de acuerdo con su orientación sexual, ellas dependerán de decisiones metodológicas, teóricas e ideológicas valorativas que no siempre coinciden con la realidad y que apuntan a aspectos no visibles de las personas.

Algunos estudios basan sus estimaciones a partir de la extracción de muestras de población general sobre la cual obtienen la orientación sexual, y luego proponen esa proporción. El error que se ha cometido en general es suponer que la densidad poblacional de personas homosexuales es semejante o idéntica en todas las regiones olviando que a causa de la homofobia imperante se producen fuertes movimientos migratorios hacia las grandes ciudades y aún dentro de las mismas ciudades. Tampoco suelen tomar en cuenta la heterogeneidad del colectivo homosexual.

Tampoco resulta útil tomar como base las estimaciones considerando la concurrencia a lugares específicamente "gays" ya que un importante porcentaje de la población homosexual no asiste a esos lugares, o lo hace en forma discontinua, como lo observamos anteriormente al analizar la convocatoria.

¿Invalida esto los trabajos? Creemos que no en tanto tengamos presente las características particulares de las muestras de cada trabajo. Aún cuando la muestra posea sesgos, consideramos que este, como otros estudios, aporta información en temas que siempre se han tomado a partir de especulaciones teóricas, estudio de casos aislados o, peor aún, de los presupuestos de los investigadores.

Exponemos a continuación algunas características de la muestra de personas que formaron parte de este estudio acompañándolas de consideraciones que sustenten la representatividad o expliquen el sesgo.

Edad:

El 70.4% de los casos que conforman la muestra se encuentra entre los 21 a 35 años al momento de realizarse la prueba. Menores de 20 años fueron el 7.9% y mayores de 35 años el 21.7%.

Aquí se manifiesta un posible sesgo ya que se estima que el porcentaje de población homosexual no variaría de esta forma respecto de la edad. Este sesgo puede producirse por variados factores, entre ellos cabe señalar:

  • alto porcentaje de personas infectadas pertenecientes a la comunidad homosexual y a las franjas de edad menos representadas que, obviamente, no participan del testeo.
  • dificultad para convocar personas que han tenido que desarrollar su identidad sexual dentro de un marco social aún más homofóbico que el actual con la consiguiente dificultad en su visibilización
  • la dificultad de los homosexuales menores de edad de acercarse a pares producto del temor tanto de sus pares mayores de relacionarse con menores de edad y que de esa relación se hagan segundas lecturas (sodomía, paidofilia, etc.) producto a su vez del uso indiscriminado de la ley y de la poca posibilidad de circulación de los adolescentes en los espacios comunitarios
  • el retorno a la familia de muchos homosexuales pasada cierta edad ante el temor de la desprotección –más fantaseada que real- que les implica en la mayoría de los casos un retorno a la invisibilización como precio de ser aceptados, hecho que se agrava en el caso de la internación en geriátricos con la negación en estos de todo tipo de sexualidad.

Edad Agrupada

Período

Total

2000

2001

menos de 20 años

49

7,2%

49

8,7%

98

7,9%

21 a 25

172

25,3%

142

25,1%

314

25,2%

26 a 30

167

24,6%

154

27,2%

321

25,8%

31 a 35

128

18,8%

114

20,1%

242

19,4%

36 a 40

77

11,3%

58

10,2%

135

10,8%

41 a 45

35

5,1%

25

4,4%

60

4,8%

46 a 50

23

3,4%

10

1,8%

33

2,6%

51 a 55

16

2,4%

6

1,1%

22

1,8%

56 ó más

13

1,9%

8

1,4%

21

1,7%

Total

680

100,0%

566

100,0%

1246

100,0%

 

 

Ingresos:

Aquí encontramos que el 25.5% no poseen ingresos, de los cuales el 21.7% corresponde a desocupados, mientras que el resto son solo estudiantes.

Observamos una variabilidad de $ 730.41 (d. s.) respecto de la media de ingresos de $ 962.08. Encontramos el 25.3% de los casos por debajo de los $ 500, el 42.8% debajo de los $ 750, y un 14.9% supera los $1000.

En el rubro Educación se evaluará la representación de la muestra en conjunto con los ingresos.

 

 

  Ocupación:

Dentro de las ocupaciones y su amplia variabilidad, aunque no es el objetivo de este estudio, podemos ver que no existe, contra muchos mitos acerca de la comunidad homosexual, un rubro que sea característico.

Al observar la distribución de las ocupaciones encontramos que, contra lo sustentado por gran parte del imaginario social, la comunidad homosexual no posee una ocupación tipo (por ej.: peluquero). Habiendo un importante grupo de empleados en relación de dependencia, entre ellos peluqueros pero sin el peso necesario como para conformar una categoría ocupacional independiente del resto.

                    

  Educación:

El 40.1% de la población posee formación universitaria completada o en curso. Y un 23.1% con formación terciaria completada o en curso lo que nos da un 63.1% con formación educativa superior.

Esto señala otro posible sesgo muestral. Ya que la convocatoria, y sus lugares de realización no necesariamente son accesibles a población con serias dificultades económicas, recordemos que el valor medio de los ingresos es de $730.41, y que la población Argentina en general posee dificultades para el acceso a medios educativos terciarios y/o universitarios.

Aún así, esta conclusión puede resultar engañosa y sería necesario corroborarla con otros indicadores y otros relevamientos de información más exhaustivos ya que también, en teoría, el desarrollo económico-social de un hombre "soltero" en la sociedad actual puede ser menos dificultoso que el de un hombre heterosexual que debe ocupar ciertos roles dentro una familia tipo, con el consecuente impacto en su desarrollo tanto en el plano económico como educativo.

 

 

  Orientación Sexual:

El 86.8% de las personas se definen como homosexuales mientras que un 12,7% lo hace como bisexuales. El resto de las personas (0.5%) demostró dudas al respecto, pero del análisis de los datos de vinculación sexual con otras personas se observó que, al menos en los últimos meses, su elección de objeto erótico fue homosexual.

 

Orientación Sexual

Período

Total

2000

2001

Homosexual

584

85,9%

498

88,0%

1082

86,8%

Bisexual

92

13,5%

66

11,7%

158

12,7%

NS/Inseguro

4

,6%

2

,4%

6

,5%

Total

680

100,0%

566

100,0%

1246

100,0%

 

  Identidad Sexual:

Se encontró -para 450 casos del total- que el 61.3% se define como gay y solo un 23.6% como homo. En cuanto a Travestis y Transexuales (de Varón a Mujer) encontramos que es el 1,6% y 0.4% de la población estudiada, respectivamente. La definición de las personas respecto de su Identidad Sexual fue corroborada posteriormente con los vínculos establecidos en los últimos 6 meses, encontrándose algunas divergencias sólo en casos de personas que definiéndose como bisexuales (orientación e identidad) habían mantenido relaciones solo con mujeres (4%) o solo con varones (50%).

 

Prácticas Sexuales y Relaciones Vinculares

Prácticas sexuales especiales en los últimos 6 meses:

En este ítem resultó de interés recabar información sobre otras prácticas sexuales que exceden lo meramente genital, obteniéndose que:

Sexo Grupal: 20.7% lo ha practicado.

Fist Fucking: 2%  lo practica.

Finger-fucking: 24.4% lo practica en rol penetrativo y 21.3 % en rol receptivo.

Bondage: practicado solo por un 1.1%

Spanking: practicado por el 3.3%

Lluvia Blanca: la practica ocasionalmente el 21.5% y a menudo el 14.4%

Lluvia Dorada: la practica sólo el 2.4% en forma ocasional.

Accesorios: 4% de la población los utiliza.

Esto nos muestra el amplio rango de prácticas sexuales que no son tomadas en cuenta en los mensajes preventivos al limitar dichos mensajes a la simplificación de pedir que los sujetos usen preservativo sin detenrse a pensar en los condicionamientos personales y socioculturales que condicionan dicho uso o el tipo de grupo particular en que una persona puede estar inserta en relación a sus prácticas sexuales.

 

Tipo de relación con hombres al momento de realizar la entrevista:

Dentro del 48.7% de personas que están en pareja se observa que el 32.9% mantienen una relación monógama.

 

   Tiempo de duración de estas relaciones:

De considerar el tiempo que las personas llevan involucradas con el tipo de vinculación que señalaron, podemos observar que:

 

Entonces, la duración en el tiempo de las relaciones Monogámicas, Regulares con Varios Hombres, en Pareja con Sexo Casual y Sexo Casual (solo el entrevistado) se encuentran en mayor porcentaje dentro del período de 0 a 5 meses. Mientras que con una duración de 1 a 2 años se encuentran las relaciones en las que ambas personas mantienen relaciones sexuales casuales fuera de la pareja lo cual cruzado con la experiencia proveniente de las psicoterapias parecería ser un derrotero frecuente: una primera etapa monógama seguida de una progresiva apertura de la pareja que no necesariamente es consensuada dentro de la relación estable situación que no suele “hablarse” dentro de la pareja siendo este uno de los posibles puntos de “caída” en las prácticas de sexo más seguro.

Esta información contrasta con el imaginario social de que los homosexuales son "promiscuos". Si bien puede observarse que la duración de los vínculos puede mostrar cierta inestabilidad en el tiempo, no se poseen datos que permitan comparar con población heterosexual que aseguren que esta no sigue los mismos parámetros. Esto se refuerza al ver la cantidad de compañeros sexuales en los últimos seis meses.

 

Cantidad de Compañeros Sexuales (6 meses anteriores a la entrevista):

Se observa que el 41.6%, en los últimos 6 meses, han mantenido relaciones sexuales con 2 a 5 personas, y el 22.7% con 1 sola persona lo que nos da un promedio de poco más de un compañero de relación sexual diferente por mes para el 64.3%.

Nuevamente se replantea la expresión "los homosexuales son promiscuos", al considerar estas cifras. Tampoco contamos con datos que nos permitan comparar con población heterosexual.

 

Respecto de las personas bisexuales, encontramos que el 6.8% ha mantenido relaciones sexuales con 5 ó menos personas.

 

Prácticas Sexuales y Utilización de Profiláctico

Prácticas Sexuales que involucran contacto genital/oral/anal (n = 1246)

En la siguiente tabla se presentan los porcentajes en que cada práctica es realizada por los sujetos y la utilización de profiláctico en cada una. Se han separado las prácticas con la pareja y con los compañeros casuales.

Para las prácticas anales se observa un aumento en el uso de profiláctico en encuentros con compañeros casuales.

No así en cuanto a las prácticas orales ya que se observa una disminución del uso del profiláctico en el Sexo Oral receptivo, y aumento en Sexo Oral (tanto Receptivo como Penetrativo) con tragado de semen.

 

También se observa un aumento en la utilización del profiláctico para los encuentros casuales, pero con el fin de realizar un análisis más exhaustivo se realiza el análisis anterior con una sub-muestra de casos compuesta por las personas que tienen pareja y conjuntamente tienen compañeros casuales (n = 187).

 

El cálculo de Gamma nos indica que existe una asociación media entre las prácticas que se realizan con la pareja y con los compañeros sexuales, es decir, sobre todo para las prácticas anales las personas se comportarían en forma similar. Esta similitud de comportamiento se reduce levemente respecto de las prácticas orales.

Se realiza ahora, con el mismo grupo de personas seleccionadas, el análisis de utilización de profiláctico con su pareja y con compañeros casuales.

 

Uso de Profiláctico para:

Comportamiento

Gamma

Similar

Más con la
Pareja

Más con los
Compañeros Casuales

Sexo Anal Penetrativo con Eyaculación Interna

50.3

16.1

33.6

0.468

Sexo Anal Penetrativo con Eyaculación Externa

48.1

21.3

30.5

0.374

Sexo Anal Receptivo con Eyaculación Interna

47.6

20.2

32.1

0.484

Sexo Anal Receptivo con Eyaculación Externa

53.2

22.0

24.8

0.507

Sexo Oral Penetrativo sin Tragado de Semen

71.1

9.7

18.6

0.625

Sexo Oral Receptivo sin Tragado de Semen

66.3

4.4

18.6

0.603

 

Se observa una importante reducción en el uso de profiláctico para las prácticas de sexo oral. Esto pone de manifiesto una dificultad de las campañas preventivas realizadas con anterioridad, las cuales no han tenido en cuenta la realización con mayor frecuencia de ciertas prácticas sexuales de las distintas poblaciones a las que fueron dirigidas.

El cálculo de Gamma nos informa, al bajar el nivel de asociación para el uso del profiláctico en las prácticas anales que la tendencia es ahora diferencial, registrándose un mayor uso para las prácticas anales. En cambio, para las prácticas orales el valor de gama vuelve a aumentar, por lo tanto el uso registra unua mayor similitud ya sea con la pareja o con los compañeros casuales.

En parejas monogámicas no se manifiesta una relación entre la utilización del profiláctico (general) y la duración de la pareja. Aunque para determinarlo con mayor precisión debería realizarse un seguimiento de estas personas, ya que no tenemos garantías de que  no lo estuvieran utilizando con mayor frecuencia anteriormente, o si lo utilizarán menos luego de obtener un resultado negativo en el test Elisa.

 

A modo de conclusión(es):

Si bien fuimos haciendo comentarios al presentar algunos de los cuadros de datos queremos resaltar algunas cuestiones.

Es necesario considerar el contexto sociocultural en que toda práctica sexual se realiza sin hacer atribuciones desde un espacio (el heterosexual) al otro (el homosexual) no pudiéndose decir sin embargo que son independientes ya que el imaginario de las personas homosexuales es construido sobre una cultura heterosexual dominante y utilizamos el sentido de construido en una doble vertiente tanto social como psicológica, relacionadas pero diferentes.

Podemos tomar como ejemplo el mito de las profesiones supuestamante “ga